El azúcar viene extraída de la caña de azúcar. Para
obtener el azúcar blanca conocida comunmente como azúcar de mesa, es sometida a un proceso de purificación
química (llamado sulfitación) el cual da como resultado sacarosa al 99%. Esta trasformación industrial elimina todas
las sustancias nutritivas y las vitaminas que están en la caña de azúcar.
El
consumo de azúcar refinada contribuye significativamente al comportamiento de
los niños y a sus niveles de actividad. Cuando un niño consume azúcares refinados, hay un
aumento repentino en los niveles de azúcar en la sangre. Una vez que los
niveles de glucosa empiezan a bajar, se segrega la hormona adrenalina para compensar la
disminución del azúcar en la sangre lo que contribuye a mantener la
"hiperactividad" en los niños.
Según
el Center For Disease Control and
Preventtion y la American Dental Association, cuando los niños consumen
regularmente los azúcares refinados, corren un mayor riesgo de contraer
enfermedades como caries, la obesidad y
los problemas de conducta. Además el azúcar refinada sustrae al organismo vitaminas
del grupo B, calcio y diversas sustancias vitales.
Niños y adultos
necesitan los azúcares contenidos en carbohidratos para tener energía y para que el
cerebro funcione correctamente. Sin
embargo no todos los azucares son iguales. Los azúcares naturales
presentes en las frutas y la leche son capaces de proporcionar nutrientes
útiles. Incluso los postres elaborados con azúcar de caña son una buena
opción!
Bibliografia
Center For Disease Control and Preventation: Tips for Parents -- Ideas to Help Children Maintain a Healthy Weigh
American Dental Association: Baby Bottle Tooth Decay
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